Elaborado por:
Eladio Contreras Reyes,
Economista
En los meses previos a las elecciones presidenciales de Perú, las encuestas mostraron que la tasa de rechazo o "antivoto" de Keiko Fujimori rondaba entre el 39.5% y el 50%, e incluso alcanzaba picos de hasta el 88% en algunas mediciones de desaprobación institucional de su imagen.
Las
principales encuestadoras del país registraron las siguientes cifras de rechazo
hacia su figura de cara a la contienda:
- Encuesta
CPI (marzo 2026): Lideraba el antivoto
electoral con un 43.2%.
- Encuestas
Datum (febrero - mayo 2026): Registró tasas de rechazo
que fluctuaron entre el 39.5% y el 50% a lo largo de los
meses previos.
- Desaprobación general (Ipsos / otros estudios): Su desaprobación llegó a registrar cifras superiores al 80% en la medición de su imagen política global, reflejando el fuerte escenario de polarización que marcó toda la campaña electoral.
No obstante, a pesar del aparente fuerte rechazo de Keiko Fujimori, también se daba la peculiaridad de que también era la política peruana con mayor apoyo individual en intención al voto para las elecciones.
En la primera vuelta Keiko Fujimori obtuvo el 17.19% de los votos, es decir, el 83% de la votación fue apoyando a otros candidatos.
El candidato Roberto Sánchez quedó en segundo lugar, con un 12.04%, implica que el 88% de la votación apoyó a otros candidatos.
Hay que
hacer la salvedad de que, en las encuestas previas a las elecciones generales
de 2026 en el Perú, el candidato presidencial Roberto Sánchez registró
tasas de rechazo (o antivoto) que oscilaban entre el 45% y el 50% en los
sondeos de opinión de empresas como el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y
Datum.
A pesar
de estos altos niveles de rechazo, fueron Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, en
un contexto donde ambas opciones generaban fricción en distintos sectores del
electorado, los que pasaron a la segunda vuelta.
El
resultado de las elecciones de Perú claramente ha establecido que los dos
políticos con mayor tasa de rechazo fueron los que más votos sacaron en la
primera vuelta, donde hubo una participación general de algo más de 19 millones
de peruanos.
Los
resultados de la segunda vuelta en Perú son de prácticamente un empate técnico,
pues con el 99.69% de las actas computadas, Keiko Fujimori tiene un 50.11% y
Roberto Sánchez un 49.89%, para una diferencia de 40,700 votos, de un total
general de algo más de 18 millones de votos.
Según las
tendencias estadísticas, ese resultado a favor de Fujimori es irreversible.
La
tasa de rechazo o antivoto en la República Dominicana
En
la historia política electoral de la República Dominicana, el imaginario
popular siempre le ha atribuido altas tasas de rechazo especialmente a cuatro
de los políticos más emblemáticos y exitosos de los últimos 60 años:
· Joaquín Balaguer.
· José Francisco Peña Gómez
· Leonel Fernández
· Hipólito Mejía
El
antivoto o tasa de rechazo varía drásticamente según la época y la
encuestadora. De forma histórica y reciente, en los registros de desaprobación de
Leonel Fernández, el más recientes, de la encuestadora ACD
Media, lo sitúa entre un 36.8% y 29.3%.
La
tasa de rechazo del expresidente dominicano Hipólito Mejía se ubica en
el 58.5%, de acuerdo con una encuesta de valoración de líderes políticos
publicada recientemente.
En
procesos electorales pasados donde fungió como candidato presidencial, las
firmas encuestadoras registraban índices de rechazo que fluctuaban entre el
43.5% y el 60%. En su última participación en un proceso electoral, año 2012,
obtuvo el 47% de la votación, muy a pesar de la alta tasa de rechazo que le
precedía.
La
tasa de rechazo de José Francisco Peña Gómez superó el 50% en
su momento más álgido. En las elecciones de primera y segunda vuelta electoral
del año 1996, obtuvo un 46% y un 49%, respectivamente.
La
tasa de rechazo de Joaquín Balaguer tuvo techos superiores al 50%
en los años noventa.
Actualmente
hay dos ex presidentes que están habilitados constitucionalmente para poder ser
candidatos a la presidencia de la República Dominicana.
Me
refiero obviamente a Leonel Fernández y a Hipólito Mejía. Mejía, quien, aunque
sigue activo no aspira ya a la presidencia de la República.
Aparentemente,
Leonel Fernández va a ser el candidato a la presidencia por el Partido Fuerza
del Pueblo. Según reportan las últimas encuestas publicadas, Fernández
actualmente tiene una intención de voto entre un 37% y 42%, a algo menos de dos
años de las elecciones de mayo 2028.
¿Cuáles matemáticas, la de intención de voto o la tasa de rechazo, van a
ser las determinantes para la escogencia del presidente de la República en el
año 2028?
¿Los candidatos del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y del Partido
de la Liberación Dominicana (PLD) serán elegidos en procesos primarios libres,
transparentes y sin traumas?
¿Qué tipo de campaña va a priorizar el electorado que cada día muestra
más desafección, aparentemente, por los partidos, lo que se refleja en los
niveles de abstención elevados de las elecciones de los años 2020 y 2024, muy
por encima del promedio histórico?
El
autor es economista, con altos estudios en administración financiera,
formulación y evaluación de políticas públicas, planes, programas y proyectos
de desarrollo agropecuario, rural, industrial y pymes. Fue Asesor de Políticas
Públicas Agropecuarias en el Ministerio de Agricultura. y también Viceministro
Administrativo y Financiero del Ministerio de Agricultura. Actualmente es el
Director Ejecutivo (Honorífico) de la Fundación Economía & Democracia,
Inc., (FUENEDEM).
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